Causas de la Osteoartrosis

Se produce como resultado de un proceso inflamatorio sostenido en el tiempo que ocasiona daño progresivo y la posterior pérdida del cartílago articular.  Antecedentes de traumatismo articular, sobrepeso, enfermedades neuromusculares, predisposición genética son considerados factores de riesgo para padecer esta enfermedad en edades más tempranas y con cuadros de mayor gravedad.

La rodilla es la articulación que se ve afectada con mayor frecuencia, estudios epidemiológicos muestran que a la edad de 60 años aproximadamente un 10% de la población masculina y un 13% de la población femenina tienen algún grado de compromiso de esta articulación. A los 70 años la prevalencia de esta patología puede alcanzar al 40% de la población.

El diagnóstico de esta patología se realiza a partir del cuadro clínico y se complementa con imágenes tales como Radiografías y Resonancia Magnética.

Tratamiento convencional

En los estadios tempranos se indica un tratamiento no quirúrgico que está orientado a disminuir el trauma sobre el cartílago articular y controlar el dolor. Por esto se indica: kinesiología, bajar de peso si fuera necesario, reeducación de los movimientos, uso de rodilleras. En cuanto a medicación se utilizan antiinflamatorios que pueden administrarse vía oral o por infiltración directa en la articulación. Estos tratamientos NO modifican la evolución de la enfermedad, pero si ayudan a disminuir el dolor y la discapacidad.

En estadios avanzados, si el estado clínico del paciente lo permite y de acuerdo con la indicación del traumatólogo tratante existen opciones quirúrgicas de diferente grado de invasividad que varían desde una artroscopia con resección parcial del hueso y cartílago comprometido hasta el reemplazo total de la articulación.

Tratamientos celulares de osteoartrosis

Frente al fracaso de los tratamientos convencionales tanto en el control de los síntomas como en la reparación del cartílago dañado, en los últimos años se han surgido con diferente grado de éxito diferentes terapias que tienen como principal objetivo controlar el proceso inflamatorio y facilitar la regeneración del tejido.

El factor común de estas terapias es que son mínimamente invasivas y que utilizan en forma potenciada los mecanismos propios que tiene el organismo para controlar el proceso inflamatorio.

Aplicación intraarticular de Células madre pre₋diferenciadas con linfocitos

La células madre mesenquimales prediferenciadas son productoras de cartílago y se combinación con linfocitos activados que facilitan la reparación. Este tratamiento tiene como objetivo aportar células que puedan diferenciarse a cartílago y hueso, controlar el proceso inflamatorio para detener el daño y generar un ambiente propicio para la reparación del tejido comprometido.

 

Características de la terapia celular

Para esto se utilizan células propias que se extraen de la grasa subcutánea abdominal y células inflamatorias que se obtienen por extracción de sangre periférica. Las células provenientes de la grasa abdominal aun no están diferenciadas y son conocidas comúnmente  como células madre. En un laboratorio que cumple con las condiciones GMP (lo que significa apto para el cultivo y diferenciación de células) se estimulan tanto las células madre obtenidas de la grasa como las células inflamatorias para que las primeras se diferencien a cartílago y las segundas aporten las sustancias necesarias para reparar el tejido.

Las células se aplican directamente en el espacio articular utilizando la guía radioscópica o ecográfica. El procedimiento es ambulatorio, se utiliza anestesia local y al finalizar el paciente se retira a su domicilio. Las primeras 48 horas post-procedimiento puede haber dolor asociado a la distensión de la cápsula articular para ello se indica reposo relativo y analgésicos orales.

La experiencia clínica ha demostrado que dentro del primer mes de recibir el implante el 90% de los pacientes experimenta una disminución significativa del dolor y mejoría en la funcionalidad de la articulación. Entre los 3 y los 6 meses se observan cambios respecto a la reparación del cartílago articular (se pueden observar en imágenes de Resonancia Magnética y estudios radiológicos).

En los tres casos mencionados el material implantado proviene del propio cuerpo del paciente por lo que se evitan complicaciones tales como rechazo y sobrecrecimiento. Y debido a que se obtienen de fuentes renovables pueden aplicarse cuantas veces fuera necesario hasta lograr el objetivo buscado.

Rodilla Derecha

Rodilla Derecha

Rodilla Izquierda

Rodilla Izquierda

Otras Terapias Celulares

Células Madre
Aplicación intraarticular de Células mesenquimales

 Las células mesenquimales tienen un efecto antiinflamatorio muy efectivo que permite controlar el dolor. Hasta el momento no se ha comprobado que por sí mismas puedan diferenciarse a cartílago una vez colocadas en la articulación.

 

Plasma
Aplicación intraarticular de plasma rico en plaquetas (PRP)

Como bien lo dice su nombre lo que se aplica en este caso es un concentrado obtenido del procesamiento del plasma. El material contiene factores antiinflamatorios que permiten a corto plazo disminuir el dolor y facilitan la cicatrización del tejido. No está demostrado que promuevan la regeneración de cartílago articular. La duración del efecto analgésico varía de acuerdo con la gravedad del compromiso articular, pero generalmente no se prolonga más de 6 meses luego de la aplicación.

 

Células autólogas

Sin posibilidad de rechazo corporal o sobrecrecimiento

Ambulatorios

Los procedimientos no requieren hospitalización

No invasivos

No involucran instrumentos que rompen la piel o que requieran cirugía

(+549) 11 4090-8008
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